CASSANDRA en Pera Prisca

Casssandra es mi gata mayor. Hace muchos años “ella” escribía. Una fiel seguidora de esos tiempos me pidió incluirla en este blog, y la verdad, es buena idea, porque siempre tiene algo que decir. Para ello, reuní sus mejores post, con su fecha original de publicación para que los puedan seguir cronológicamente, bajo la categoríaSigue leyendo “CASSANDRA en Pera Prisca”

CASSANDRA: Regresa…

He pasado todo este tiempo sin escribir. He estado ocupada. Durmiendo. Y peleando. Mi última tragedia, sucedió anoche. Fue así…. Hace unos días, milagrosamente, después de tanto maullido suplicante mirando el grifo del baño, el agua…. apareció!!! Era una que otra gotita que se iba haciendo más y más rápida a medida que pasaban los díasSigue leyendo “CASSANDRA: Regresa…”

PEPA: su historia según ella y según Cassandra

(según PEPA)  No recuerdo dónde nací, pero sí que estuve entre gatos grandes que me robaban la comida, durante varios días. Mi ojito empezó a ver borroso, después se enfermó, me dolió y se apagó. Unas personas buenas, me tomaron a la fuerza y me encerraron en un lugar en que había un médico. Iban,Sigue leyendo “PEPA: su historia según ella y según Cassandra”

CASSANDRA: El mejor invierno de mi vida

No sé si sabían (allá ustedes si no se cultivan lo suficiente) que los gatos buscamos calorcito a riesgo de nuestra propia integridad, incluso, en lugares como la parte de atrás del refri, la centrífuga, adentro de la cama cuando los humanos no están. Ops ¿eso lo escribí ó sólo lo pensé? Bueno es porSigue leyendo “CASSANDRA: El mejor invierno de mi vida”

CASSANDRA: Navidad… naaaa

No la entiendo nada. Llenaron mi casa de monitos blancos hechos “como” de nieve, pero que si fueran de nieve real, estarían hechos agua. Y de renos, que son unos animalitos como perros, pero con un par de orejas extras… o algo así. Desde las toallas de mano hasta los saleros tienen dibujos de animalesSigue leyendo “CASSANDRA: Navidad… naaaa”

CASSANDRA: En el vecindario todos me quieren

…todos me quieren ¡PEGAR! Los enemiguitos ya no quieren venir a jugar conmigo. El último era ese gris con cara de bueno y sonrisa (o el hocico medio abierto) que me seguía hasta la ventana. Pero parece que ya los aburrí a todos. La pucha. Ahora salgo y se arrancan. Y en la noche, queSigue leyendo “CASSANDRA: En el vecindario todos me quieren”