Queque de Plátano (Banana Bread)

Queque de Plátano (Banana Bread)

Ya que me pidieron la receta, aquí les va. Este pan está basado 100% en la receta de Frannerd, publicada en el blog Viviendo Solo. Fran Meneses (Frannerd) además de ser una genial ¡¡ypormímilvecesadmirada!! ilustradora, es una habilidosa cocinera.

Este queque tiene la característica de que SIEMPRE (sí, leen bien), siempre queda bueno. Lo he hecho con diferentes cantidades, diferentes ingredientes, diferentes ánimos, diferentes hornos y en diferente hemisferio, y no falla jamás.

Los ingredientes variaron en el de la foto, porque aproveché lo que tenía en mi despensa, pero al lado les indico los de la receta original.

Ingredientes:

3/4 taza de Azúcar de Coco (o rubia de caña)
1/2 taza de Aceite de Coco (u otro, vegetal)
2 tazas Harina Integral (o blanca sin polvos de hornear)
2 ½ cucharaditas Polvos de Hornear
½ cucharadita Sal de Mar fina
2 a 3 Plátanos Maduros molidos (los más negritos, esos que nadie se quiere comer, quedan perfecto)
Nueces picadas a gusto.
Esencia de Vainilla (opcional)

Preparación:

En un bowl mezclar azúcar y aceite. Reservar.
En otro recipiente, cernir la harina y unir a los polvos de hornear y la sal.
Moler los plátanos.
Prender el horno a 200°C para pre-calentar.
Agregar los ingredientes secos a la mezcla de azúcar y aceite, y revolver hasta incorporar.
Agregar los plátanos molidos, la esencia de vainilla y las nueces picadas. Incorporar todo.

Poner aceite al molde, vaciar la mezcla, espolvorear nueces sobre ella, y hornear a los mismos 200°C, durante 40 minutos. Ya a los 30 minutos pueden revisar si está listo, hundiendo un palito delgado en el queque. Si sale limpio, es que ya está.

Apagar el horno, retirar y pasar a un plato. Dejar enfriar y servir. Es tan consistente que lo pueden cortar tibio… yo nunca aguanto hasta que está frío.

No les puedo decir cuántos días dura, porque en mi casa más de 3 no sobrevivido nunca. Si lo hacen, me cuentan. Tengan un buen día!

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Lentejas CHILENAS

Lentejas CHILENAS

¿Qué puede tener de especial cocinar, en Chile, lentejas chilenas?

Es una buena pregunta si ignoramos el hecho de que el 90% de las lentejas que se venden en mi país, son de origen canadiense.

Así es mis queridos “perapriscos”. Resulta que esta legumbre, ya sea en el supermercado o a granel en la mismísima Vega Central de Santiago, tiene su origen en el país del norte porque su costo es mucho menor. Eso redunda en que, año a año, sean menos las lentejas que se siembran y cosechan en nuestro país.

Conversando de esto con un amigo argentino me dice “pero si en Argentina comemos lentejón chileno, esas son las lentejas ricas”. Qué orgullo y qué lástima que se estén perdiendo.

El meollo del asunto, es que las lentejas chilenas son las que comíamos de niños. Esas de diferentes colores, no tan cafés, más bien verdosas, a las que había que sacarles las piedritas ¿se acuerdan?

Pues bien, para todos aquellos a quienes se les hizo agua la boca de sólo pensarlo, aquí el mejor de los datos del mundo mundial. Cosecha Justa, un emprendimiento que trae directo desde productores en el sur, a granel, una serie de alimentos no perecibles (flor de sal, harina integral de molino de agua, chícharos, y mucho más), vende ¡lentejas chilenas! Entonces yo, fascinada con la idea de volver a comer las lentejitas antiguas, partí a buscar mi primer medio kilo. Claro, porque la gracia de Cosecha Justa es que, como venden a granel, si uno quiere le venden 200 gramos de lentejas sin hacerse ni un problema.

Con mi pavor a la olla a presión a cuestas, heredado de quién sabe qué historia que alguien me contó, porque jamás he visto explotar una, me fui a la segura para hacerlas en olla tradicional y las remojé 1 día. Sí señor. Y esta mañana… puse lentejas, papas en cubitos, tomate trozado, ajo, cebolla, flor de sal y al final de la cocción, arroz basmati (porque me quedaba un poquito). “El secreto de la nona” para esta receta es un mini chorrito de vinagre.

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No sé si estuvieron listas a los 40 o 30 minutos, porque las probé recién a los 40, y estaban blandísimas, con el inconfundible sabor de los guisos de mi niñez.

Un último dato interesante sobre Cosecha Justa es que si le compran por internet, el despacho en Santiago se hace en bicicleta.

 

A MUCHA HONRA: zapatos sintéticos

A MUCHA HONRA: zapatos sintéticos

Cuando uno comienza a empatizar siquiera con el veganismo, además de lo que come, revisa lo que usa. Y es casi inmediata la necesidad de cambiar todos los ítems de cuero, desde la billetera hasta los zapatos, por otros de materiales cruelty free.

Al igual que la ropa usada que les mencionaba hace poco, los zapatos que no son de cuero, han sido objeto de menosprecio. Aún hoy, en que casi todas las mujeres han sucumbido a la tentación de comprar un par de zapatos de eco cuero, el estatus del calzado es liderado por aquellos que son hecho de piel de animal (vaca, principalmente), siendo muy habitual aún la pregunta “¿son de cuero?” en los sectores, o tiendas, de zapatería. Una de las razones aludidas es que los zapatos sintéticos adquieren mal olor, son de mala calidad, son duros, pero creo que la razón más fuerte, es aquella del estatus disfrazada de cualquier otra excusa.

Hace años, era muy difícil conseguir un buen zapato de tela o eco cuero, pero hoy en día existen alternativas comprobadas, de calidad y hermosos diseños, además de marcas veganas de lujo como Stella Mc Cartney (me pregunto si alguien le cuestionaría la calidad de su calzado a la hija de Sir Paul Mc Cartney jeje), con lo cual no hay razón para no darles una oportunidad.

Hace poco oí el comentario de que hay que estar loco para usar zapatos que no sean de cuero, “habría que ir a comprarlos al mall chino”. Pero no. Marcas como Nine West y Aldo tienen siempre entre sus modelos, algunos que son sintéticos, y Louis Vuitton dispone de zapatillas urbanas totalmente sintéticas a partir de los 480,00 euros.

Como soy fan de los zapatos sintéticos -sobre todo cómodos y de colores, como les contaba en mi anterior post “Zapatos Rojos”– y en mi búsqueda me he encontrado con marcas excelentes, ahora mismo les comparto mis preferidas. Verán que provienen de Brasil, y es que ese país se destaca por su calidad en esta materia.

Melissa: marca brasileña que innovó en la producción de zapatos de caucho en colores brillantes y originales diseños. Hoy es objeto de deseo, a tal punto que en Chile se venden a un precio muy superior que en Brasil (no tengo foto propia porque mis último Melissa Ultragirl los usé hasta que jubilaron). Su calidad es excelente y sus colores, y modelos, son de una alegría e innovación, que da gusto.

Moleca, Beira Rio y Vizzano: tres de las marcas de Calçados Beira Rio S.A., compañía brasileña manufacturera de calzado desde 1975, nacida en la cuidad de Igrejinha, en Rio Grande do Sul, que no utiliza materiales derivados de animales y cuya producción se realiza en un 100% en sus instalaciones, generando miles de empleos en su comunidad. Su confort, modelos, colores y relación precio/calidad, las posicionan sin duda como mis marcas preferidas. Son comodísimos y tienen excelentes plantas antideslizantes. Disponibles a través de DAFITI, donde también encontrarán otra de sus marcas, Modare, que se especializa en zapatos ultra cómodos.

Al revés del comentario que escuché, evito al máximo comprar zapatos chinos, principalmente, porque no es posible establecer su trazabilidad, con lo que resulta imposible conocer las condiciones humanas y medioambientales en que se elaboró.

A disfrutar de los colores y la comodidad, sin sufrimiento animal, existen alternativas por todas partes.

PAPAS AL HORNO

PAPAS AL HORNO

En una ocasión, tal vez dos, cociné papas asadas. Las puse en una fuente, en rodajas y a pesar de pasar muchos minutos en el horno, al sacarlas no estaban blandas. Así que una siguiente vez, las puse a cocer en agua y luego las metí al horno. Pero  no resultaron “papas asadas” sino “papas cocidas que pasaron algunos minutos en el horno”.

Nunca más las hice porque simplemente no supe.

Un día oí a alguien hablar de las papas asadas así que le pregunté si primero las pre cocía, y me dijo que no. Entonces, agarré otras papas y con toda la fe las metí al horno. Para mi sorpresa, a los 20 minutos tenía unas papas deliciosas que luego aprendí a sazonar mejor, y ésta es la receta:

4 papas lavadas, con su piel
Pasta de ajo, o ajo triturado, a gusto.
Aceite de oliva
Sal
Merkén (o el ají seco, o hierba, de su preferencia)

Prendo el horno, para pre calentarlo, fuerte, a unos 240°C.
Corto las 4 papas en trozos medianos (del tamaño de un bocado) y los coloco en un bowl. Agrego la pasta de ajo (o ajo triturado) a gusto, un chorro de aceite de oliva, y revuelvo con dos cucharas, hasta que estén todas las papas impregnadas de ambos, homogéneamente.
Coloco las papas embetunadas en aceite y ajo, en una fuente para horno en la que quepan en una sola capa. Agrego sal y un poco de merkén.
Pongo la fuente en el horno, a los mismos 240°C. Cuando llevan 20 minutos, les entierro un cuchillo para tantear si ya están blandas, y la verdad es que siempre están.

El secreto estaba en el temperatura del horno.

Una de mis maneras favoritas para comerlas, es acompañando una rica ensalada aderezada con jugo de limón, aceto balsámico, sal y aceite de oliva (si gustan). Sobre la ensalada, sésamo tostado en casa, a gusto.

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En esta foto de hoy, las papas están preparadas con un poquito de pasta de ajo y una cucharadita de mostaza, sin merkén. La ensalada tiene espinaca, zanahoria y coliflor cruda.  Para qué les cuento lo rico que es este almuerzo!

Si tienen un dato fácil y rico, no duden en compartirlo!

NICECREAM: Helado vegano

NICECREAM: Helado vegano

Nicecream es el nombre vegan-english (digamos) de los helados que no contienen leche u otra materia grasa de origen animal, pero que parecen de crema.
“Sí, claro” dirá un desconfiado omnívoro que quiera sabotear mi post. Pero sí, existen los helados vegetales que parecen de crema y no lo son.

Un día vi la receta ¿cuál era el secreto? el plátano (banana) frozen y la mantequilla de maní, que juntos crean un textura cremosa y se mezclan en la licuadora con alguna fruta o lo que a su mente creativa se le ocurra.

Pues partí a mi cocina y me dispuse a disfrutar el más delicioso cremoso y exquisito…. y ¿salado?… y con mucho sabor a maní… ¿nice? cream.
Mmmm. Guacs.

Entonces encontré este antiguo post de Earthyandy, una mujer que vive en Hawaii y comparte sus deliciosas recetas del día a día en Instagram y su canal Youtube, y entendí todo:

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El ingrediente correcto es mantequilla natural de maní, no la procesada, ultra salada y saborizada que venden en el supermercado.

Feliz de entender cuál era el error, encaminada en mi búsqueda de cómo preparar el vital elemento de mi próximo nicecream y un poco resignada a seguir tomando helados de agua en caso de que fuera difícil, llega ante mis ojos, al día siguiente, esta otra maravillosa información:

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¡Y después dicen que la magia no existe!
Sí señores, provenía de Aldea Nativa. En su tienda tienen una máquina hermosa que transforma puñados de maní, o almendras, o castañas de cajú, en las más deliciosas y naturales mantequillas, en un segundo. Y hay algo mejor, sin refrigerar, sólo bien tapadas en lugar fresco y seco, éstas duran semanas, varias semanas.

Entonces, ya con mi pote de mantequilla de maní en casa preparé, ahora sí, un exquisito nicecream: plátanos frozen, mantequilla de maní, leche vegetal y arándanos (o frutillas, o cacao en polvo + trocitos de almendra, o chispas de chocolate vegano, o lo que se les ocurra). Pueden inventar todas las variantes que quieran, pero la base es la misma. No necesita azúcar (porque el plátano se congela maduro) y mi consejo es que, si lo quieren endulzar más, vayan poco a poco agregando alguna alternativa como azúcar de coco o maple o jarabe de agave. Se puede servir decorado con láminas de coco, almendras, arándanos, frutillas, chocolate vegano, granola, rawnola, etcétera, etcétera, etcétera…

Natural y con un montón de calorías nutritivas, este helado es una gran alternativa si tienen niños que no quieren comer pero necesitan alimentarse, o para regalonear al intolerante a la lactosa de la casa, o para enamorar el vegano que les gusta.

También les dejo la receta de Mantequilla de Maní del maravilloso blog The Simple Life , verán lo simple que es. En él también pueden encontrar recetas de helados en base a plátano solamente y esta maravillosa salsa mágica de chocolate que se endurece solita!

¿La mejor parte de este post? es que ahora yo tengo que hacer un nicecream para sacarle la foto y mostrarles el resultado ¿quién dijo que en día frío y lluvioso no se puede tomar helado?

Que sigan teniendo un lindo fin de semana.